La polémica de Samsung y los benchmark:

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   Ayer saltaba la noticia de que Samsung volvía a hacer de las suyas y no jugaba del todo limpio a la hora de mostrar los resultados en cuanto a la potencia de sus terminales estrella. ¿Es realmente jugar sucio o somos nosotros los que estamos equivocados?.

   Tras la presentación de cualquier terminal, una de las primeras pruebas que se le hacen al dispositivo en cuanto se le puede poner la mano encima es someterlo a alguna de las aplicaciones de Benchmark más famosas para conocer cuál es su puntuación en cuanto a rendimiento y potencia, lo que nos aporta una referencia para poder compararlo con el resto de dispositivos presentes en el mercado.

   Hace unos meses, después de la presentación del Galaxy S4, se le hicieron estas mismas pruebas, pero se descubrió que Samsung había modificado algunos parámetros para que, en el caso de que el dispositivo detectara alguno de los programas de Benchmark, pusiera a funcionar su GPU en una especie de “modo turbo” que sacaba el máximo rendimiento del terminal, consiguiendo así mayores puntuaciones y por lo tanto, mayores valoraciones y mejor márketing.

   El caso es que le salió mal y alguien se dio cuenta de la jugada, pero en vez de aprender de ese error lo han vuelto a cometer y han hecho prácticamente lo mismo con el Galaxy Note 3, en el que se han descubierto partes del código que especifican una lista de aplicaciones de Benchmark con las que el procesador debe rendir al máximo. Lo curioso del asunto es que si modifican el nombre de la aplicación de Benchmark el sistema no la reconoce, y por lo tanto el “modo turbo” no se activa y el resultado obtenido es menor y más real, acercándose a los resultados de terminales con el mismo procesador.

   La cuestión está clara: ¿Recurre Samsung a hacer trampas para obtener mejores puntuaciones en las pruebas de rendimiento?¿Es una “estafa” de cara al usuario?¿Es un engaño en toda regla o es sólo saber jugar bien sus cartas?.

   Pues desde mi punto de vista, y aunque sé que mi opinión va en contra de la de la mayoría de las webs especializadas, creo que en este caso Samsung no ha hecho trampas, aunque puede que no haya jugado del todo limpio y se haya aprovechado de uno de los fallos en los que caemos muy a menudo los que tratamos estos temas.

   Por una parte, no creo que haya engañado a nadie porque no hay ninguna manipulación de los programas en sí, simplemente han indicado al dispositivo en qué situaciones sus cuatro núcleos deberían llegar a la velocidad máxima soportada de fábrica, un rendimiento que teóricamente puede alcanzar el dispositivo con cualquier otra aplicación que requiera esa potencia. Es cierto que lo normal es que se abra una aplicación, esta vaya requiriendo un rendimiento y los núcleos se vayan encendiendo según se necesiten, y que en el caso de Samsung han programado una lista para que el rendimiento con las aplicaciones de esa lista sea máximo desde el principio, pero la potencia máxima que se alcanza es la que nos venden, así que no hay engaño en ese sentido.

    Sin embargo, sí que hay una parte más oscura de juego sucio (o por lo menos no tan limpio), ya que, aunque en teoría cualquier aplicación puede alcanzar esas velocidades máximas del procesador, el “modo turbo” sólo se activa cuando se abren las aplicaciones de Benchmark, ya que un rendimiento tan alto consume grandes cantidades de energía y es algo que los fabricantes intentan evitar por todos los medios, ya que la batería no duraría demasiado. Esto quiere decir que realmente un terminal en condiciones normales nunca va a alcanzar ese rendimiento, y que los resultados de un uso normal y de un uso en el “modo turbo” difieren un 20%.

   Como ves, el sentirse engañado o no depende del punto desde el que quieras ver toda esta polémica, ya que los resultados están dentro de la potencia real del dispositivo pero fuera del alcance de un usuario normal. Una parte de la culpa de todo esto es precisamente nuestra, ya que le damos demasiada importancia a los números y nos hemos acostumbrado a clasificar un terminal como bueno o malo según los resultados de este tipo de aplicaciones, cuando lo que realmente importa y lo que siempre defiendo es la experiencia de usuario y cómo se comporta el dispositivo en el día a día. Personalmente prefiero ver una buena review en la que se ponen a prueba las distintas facetas de un dispositivo en el uso diario (incluida la potencia que exigen muchos juegos actuales), a tener decenas de benchmarks que, como ya hemos visto, dependen de cómo se miren.

¿Y tú qué opinas? ¡Si te ha gustado comenta y compártelo!.

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